Cuando la luz que se aloja en tu íntimo ser te permita comprender... aprenderás, demostrando con tus acciones e intenciones que la vida no es un plano estricto, ni una ruta clara llena de luz, tú eres la energía, la fuerza, la pasión iluminadora de tú existencialidad, en los otros, con los otros hallarás los focos de luz para alumbrarnos en este trayecto, sentirás como te elevas en la claridad del entendimiento, acercándote cada vez más a la sabiduría un estado, un plano de existencia único y especial, donde todo lo que se aprende, asimila, se construye, se entrega; tiene un significado, un concepto, una definición que encaja en todo el laberinto de nuestra esencial vida...
Aprender exige un compromiso, porque el conocimiento adquirido o construido tiene una finalidad ulterior que trasciende lo presente y se convierte en saeta que atraviesa espacios, temporalidades, dimensiones busca su lugar para formar en conjunto con el universo el equilibrio que le da sentido a la vida...
Aprender es un proceso constante cargado de intenciones, es un esfuerzo del ser pensante para adquirir, construir, modificar, crear, aplicar, aprovechar, evolucionar, desarrollar, potencialidades, destrezas, habilidades, sentimientos, pensamientos, deseos, para encontrar el camino que nos permita transitar el presente más amable, compartible, llevadero y sano, para que un mañana ideal deje de ser la utopía de hoy... la luz de la tolerancia y la comprensión sean el derrotero del saber...
10-10-2002
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