Vivimos en una constante travesia de sucesos, en una infinita oportunidad de aprendizajes por construir, en respiros contados desde que nacimos, en procesos de entrega, crecimiento, abandonos y ausencias dimensional; de seres que llegan, se quedan un momento, otros una eternidad, otros los reclama el más allá. Vivimos como milagros de humanidad, como suceso inexplicable que aquí está, somos un viaje de constantes destinos en inmensa posibilidad: de creer, amar, sentir, valorar, servir, aprender, construir, comprender, entregar, agradecer, rezar, orar; desplegar nuestros potenciales para seguir y atravesar el tiempo y el espacio de vida terrenal; sin dejar de comprender que de energía luz-espirirual también formamos una conexión especial. Todos los días son de oportunidad para en el compartir aprender, entender y maravillarse del momento presente de lo que aprendemos gestando con nuestra relación con la gente.
Antonio José Malaver Hernández
5:38 am 18.3.18.
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