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lunes, 25 de junio de 2012

EN ESTE MOMENTO DE LUZ



Un nuevo día cargado de luz, de amor; la esperanza renace en cada rincón, el fluido vital, energía pura de vida en positivo se manifiesta donde quiera que vas, donde quiera que tu presencia se manifieste, eso, sucederá; es este tu día de oportunidad, un momento de maravillas, aventuras singulares, un espacio para derrocharte  como ser de luz, como llama viva de entrega, comprensión, amor, ayuda y servicio.
Hoy es una puerta abierta que derrama música del alma, canciones del corazón, melodías del espíritu pleno de Dios; los senderos se abren a cada paso emprendido, cada intensión se materializa en su justa y merecida  medida; tu norte está lleno de oportunidades, de soles, de aromas de éxito, valores nobles, brillantes, pues eres guerrero de la vida, un empeño de constancia ejemplar.
El ánimo eres tú, una ráfaga de brisa fresca e intensa que envuelve e impulsa los sucesos de este día de oportunidad esplendida. Eres un buen día de aromas dulces, apetitosos para disfrutar; eres quien marca la pauta, el ritmo existencial, todo es acontecimiento generado por tus deseos, intensiones, acciones y proyecciones, pues el universo es parte de tu esencia y tú eres parte indefectible de él.
No silencies tus ideas, tus metas, objetivos, logros y éxitos, enúncialos a viva vos, con todas las ganas del mundo desde lo más intenso de ti, decreta que todo fluirá y generarás soles de oportunidades hechos verdad; la vida te sonreirá como nunca antes, las cargas serán más ligeras, el proceso para obtener las metas, surgirá como manantial de vida y luz.
Que tengas un día esplendido con la bendición de Dios, hoy mañana y siempre, son mis más sinceros deseos,
Toni Malaver
26-03-2012

He aprendido a encontrar en el silencio un aliado para el espíritu, un recurso para fortalecer el ser, he aprendido a amar el espacio sin sonido, es una dimensión intangible pero vivible. En el silencio hay bálsamos para untarle al corazón, refrescar la mente, encontrar en el alma los colores para alimentar los sentimientos; descubrir en el umbral de esa esencia ausente de sonidos una puerta que me acerca a Dios.
En el silencio las ideas descansan en una pradera suave, idílica, mirando el cielo para convertirse en pensamientos de acción constructiva. En esa dimensión las palabras se convierten en hechos, cada frase es una explosión de maravillas

Antonio Malaver Hernández

TE VIVO

Encuentro en el pasado
Un suspiro de tu ser
Tráeme vida
Entrégame luz
Revivo feliz hoy
Transcurro sereno
Sabiendo de tu esencia
Sintiéndote en mí
En perfecta alteridad
Somos vuelo de amor
Horizonte de unidad.

16-06-2011

LA MAESTRA MARILYN






Desde muy temprano decidió graduarse de madre de tres hijos que Dios le dio y esposa dedicada. Nació el día de su cumpleaños, de humilde cuna pero de un gran corazón, una de sus pasiones era la educación; pues desde chiquita jugaba a ser la maestra Marilyn, con sus amiguitas de la cuadra se ponía a dar clases de esperanzas e ilusión y a los niños traviesos les reprendía con amor. Así fue creciendo hasta llegar a ser una gran maestra de verdad, verdad.



Cuando se graduó de maestra en su época de antañón, se sintió muy contenta llena de satisfacción por el logro alcanzado, para las futuras generaciones de niños educados bajo su tutela y cuidado. Pues en esa era del siglo pasado ser maestro era casi un título nobiliario que te investía de una gran autoridad y respeto, pues se dedican a su trabajo con mucha energía y pasión.



El primer día de clases en  su estreno como maestra, albergaba en su corazón un sustico muy chiquito, por pensar cómo sería la jornada, pero una vez comenzada todo fluyó como si nada, como cuando jugaba, pero ahora era de verdad, verdad.



La maestra Marilyn tenía  los pasos cortos pero el andar un poquito apurado, para no llegar tarde a su clase de todos los días, por eso se levanta muy temprano para preparar el día y que todo le salga perfecto como siempre lo quería.



Muy temprano a la escuela se hacía presente y en el salón a sus niños trabaja muy decente, provocándoles aprendizajes de vida desde su corazón, y cuando regañaba lo hacía con ternura cargada de compresión.



Enseñaba lo que es, con su modelo de vida, más que con teoría, pues su ejemplo digno, constante y noble dejaba huella imborrable en el corazón de sus niños.



Con su voz ronquita de tanto polvo de tiza, relata historias que enamoran  a sus niños, para hacerles  entender a su modo, cómo debía ser el mundo desde el aula, crisol de sueños virtuosos, para llegar a ser seres más humanos que nos permitieran crecer, amar y prosperar. La maestra Marilyn enseña con la nobleza de su profesión, investida de virtudes que la hacen provocar valores sus niños constructores del futuro promisorio.



La maestra Marilyn recorre en esencia los pasillos y salones de la escuela, pues desde el cielo le dieron jubilación y hoy enseña amor en la escuela del cielo a los ángeles y querubines que nos cuidan con amor. Así era la maestra Marilyn.



Maracaibo 25 de mayo de 2012 Antonio Malaver Hernández

EL IMPONDERABLE CALOR DE LA CIUDAD


 

De verdad que el calor de la ciudad, pareciera no normal, pues es muy particular, caprichoso y juguetón, se la pasa todo el día hurgando en cada rincón, metiéndose de lleno como todo un cabezón.

El calor de Maracaibo tiene un amigo inseparable que lo acompaña todo el tiempo y ese es: El resplandeciente Sol, quien se derrocha magnánimamente sin escusas, sin motivos y sin razón, es muy generoso a la hora de hacerse sentir.

El calor es un fenómeno invisible como el viento, pero que se hace sentir en todo su esplendor cuando lo desea y en cualquier lugar, por más escondido que estés.

Es tan entremetido que no respeta a nada ni a nadie, siempre está intentando colarse en cualquier parte, en cualquier sitio, lugar o zona.

El calor de acá  es muy particular, pues dependiendo del estado de ánimo, se pone intenso y empieza a desparramarse por todos los sectores de la ciudad, envolviendo a cada sector, a cada edificio, a cada ser vivo que se tope por su camino.

En mi ciudad, de la cual el sol está enamorado, las típicas casas están cargadas de colores, sobre todo primarios y secundarios, pero el sol travieso las araña sutilmente desprendiendo los tintes para llevárselos a las nubes y pintar el cielo con espectaculares amaneceres y atardecer de ensueño, por supuesto esto en complicidad con el calor intenso que le facilita la labor.

Si pretendes búrlarlo encendiendo un enfriador ambiental, él intenta meterse por cualquier huequito, rendija o espacio para agarrarse con el frio y hacerlo calentar.

El calor se pone necio, impertinente, deslumbrante y pegajoso, se empeña en agobiarte sin dejarte espacio, se te pega como un potente imán para hacerte derramar tu agua saladita  a flor de piel, para dejarte aromatizado con un olor muy particular.

Cuando el sol se despide, el calor se abraza a las cosas para trata de permanecer más tiempo en ellas, intentando perpetuarse hasta el próximo amanecer, se empeña tanto que a veces lo logra, pero en otras, el viento se pelea con él hasta agotarlo, dejándolo frio en su sitio.

En fin, no nos queda de otra que soportarlo, vivir con él, saber que siempre estará con nosotros, aunque algunos meses se va de vacaciones por corto tiempo, pues no soporta estar lejos de su ciudad enamorada, pues tiene un romance de cuentos de hadas.

Así es el calor de Maracaibo, mucha ausencia de frio, muchos espacios calientes, que mortifican a la gente, pero que sazona su sentido del humor, para hacer chistes a costillas del calor.

Maracaibo 29 de mayo de 2012 Antonio Malaver Hernández

AZULINO VERDÍN




Azulino es hermano de Celestino, Amarilia y Rojina verdín. A Azulino le gusta jugar con los colores del arcoíris, los mezcla en su paleta pintando paisajes escondidos cargados de ilusión.

En las mañanas frescas de primavera se levanta muy temprano para cazar sueños multicolores  e inventar aventuras con sus pigmentos puros y nobles, con finales esplendidos cargados de luz.

Azulino se la mantiene mirando al cielo para escoger las nubes más gordas y sacarles la suavidad de su esencia y convertirlas en palabras dulces que enamoren a las personas para que se sientan  más felices de lo que son.

Se la mantiene con los pensamientos inquietos en su mente, siempre ideando maneras de crear nuevas formas de hacer la v ida más llevadera, más amable, más colorida y feliz, facilitarle a las gentes un proceso existencial pleno, integro, digno y bello.

Cuando el día esta lloroso y caen muchas gotas de agua juntas, como en tropel, Azulino a provecha y recoge bastante gotas del cielo  para diluir las penas y los pesares, los enjuaga muy bien los sacude y los pone al sol para que con el calor se evaporen hasta el cielo sin hacerles daño a nadie.

Una de las cosas que más le gusta es cazar las notas de las melodías que se escuchan de la armonía del universo, con ellas va tejiendo  figuras de éter sutil que refrescan las mentes de las personas, se les meten por doquier le llegan al corazón y de ahí pasan a su esencia mas autentica para dejarlas satisfechas con una sanación de plenitud  saludable y fresca de amor.

En  las noches, Azulino se vale de su aguda vista para ir escogiendo los rayitos de las estrellas más juguetonas y tomar uno a  uno, cuando reúne una gran cantidad se fabrica un sol de esperanzas recargado con mucha fe en las personas y el futuro inmediato, para regalárselo al más cabizbajo que se encuentre en el día.

Azulino alberga un sueño, un  paradigma ideal donde se conjuguen en perfecta armonía todos los deseos de las personas de este mundo,  es un sueño donde desea que la fluidez de los sentimientos, pensamientos, deseos, anhelos sean complacidos de una manera equilibrada con la energía infinita y amorosa de Dios, pues con su bendición las cosas sucederían en perfecta armonía.

El dice que no es mucho pedir, pues con un solo granito que ponga cada uno se puede hacer una montaña inmensa de buenos sentimientos para lograr llegar a ser uno con el universo.



Maracaibo 07 de Junio de 2012 Antonio Malaver Hernández

YASMEIRA LA PERRA DE LA OFICINA




En los alrededores de la oficina, en el patio de concreto, estacionamientos y corredores externos de la oficina vive Yasmeira la perra cacri (Callejera con criollo), es de un color marrón claro, de hocico perfilado y mirada juguetona.

Yasmeira es muy cariñosa, agradecida y remolona, aun en su época de celo no se alborota tanto como las otras de su misma raza, pues no quiere perder la figura escultural de perra tan pronto, aun está muy joven para parir cachorritos y después no tener como alimentarnos o preocuparse por que se los roben los demás.

Se  mantiene descansando a la sombra de los carros estacionados bajo el techo del patio de atrás, con las patas estiradas y la cola yacida quieta.

Cuando alguien le cae bien le menea la cola, se le acerca, con toda la confianza del mundo de una perra de su edad, le estampa un besote en las manos o en las piernas, a veces, si esta intensa, se encarama con las patas delanteras e intenta darle un lengüetazo  en la cara, aunque la regañes, se hace la desentendida y sigue como si nada, intentando expresarte su amor perruno.

Yasmeira es muy confianzuda, pero lo más resaltante de su personalidad es que no es prejuiciosa, lleva su vida sin pensar mal de nadie ni de nada, a todo le ve el lado positivo siempre.

Cuando hace mucho calor se acuesta a un lado de la entrada principal de la oficina para refrescarse con el hilo de aire frio que se escapa por debajo de la puerta  de cristal; pone una cara de gustosa felicidad quedándose dormida y fresquita.

Lleva su vida con la despreocupación de saberse querida por muchas personas de la oficina quienes la alimentan y le dan unas dosis de cariño, suficientes para sentirse alegre y sobre todo satisfecha con su existencialidad.

Yasmeira la perra de la oficina tiene una mirada tierna, cargada de mucha dulzura, esperanza, confianza y ludicidad canina. 

La perra de la oficina Yasmeira no lo sabe (o tal vez si), que su presencia en los alrededores de la oficina es un ejemplo de existencialidad y valores, pues sus ideas, pensamientos los dice sin hablar pero se comunica expresivamente, con acciones especificas de libertad perruna, así es ella.

Esta cargada de mucho sentimiento, dispuesta a entregar, sin importar el que dirán, ni las acciones que esto ocasione en los demás, se comporta de manera agradecida con cualquier gesto de cariño, por más pequeño que sea, para ella es un mar intenso de reciprocidad para toda la vida perruna que posee, así es Yasmeira la perra de la oficina.



Maracaibo 13 de mayo de 2012 Antonio Malaver Hernández

EL TUQUEQUE DE MI CASA




El tuqueque de mi casa se llama Fredo es de color beige casi traslucido, durante el día se mantiene cazando hormigas, maripositas, insectos pequeños que caminan por las paredes y el techo de mi casa.

Fredo no habla mucho, solo emite su característico sonido a las dos de la tarde, cuando está contento y sobre todo cuando ve a una tuquequa coqueta que pasa por el frente sacándole la lengua.

El tuqueque de mi casa se acurruca entre las grietas invisibles de las paredes para que no lo vean cuando toma su siesta de las tres de la tarde.

A mi mamá no le gustan los tuqueques y cada vez que ve a Fredo pega un gran grito al aire y Fredo se asusta tanto, a tal punto, que se cae al piso para salir corriendo, agitado con el corazón en su hocico por el susto del grito.

Fredo el tuqueque de mi casa se aferra a las paredes y el techo con sus patas de dedos palmeados como abrazando la superficie. De noche se acuesta en el frente sobre el vano de la venta del cuarto pequeño, justo debajo de la luz encendida que brota de la lámpara para que no le de frio aprovechando su calor; pues en las noches es muy friolento y esto no lo deja dormir bien; cuando esto pasa se despierta mal humorado esquivando a la gente.

El tuqueque de mi casa tiene la cabeza grande, pero con un cuello muy elegante, se pasea por las paredes muy coqueto y señorial.

Se mimetiza con los colores de las cosas por donde pasa, cuando camina sobre la reja negra de la ventana se pone negrito igual que la reja, parece de plástico elástico a la vista, pero es de verdad un ser vivo, tranquilo entre paredes, techos, puertas y ventanas.

Fredo, el tuqueque de mi casa, cuando paso a su lado me mira de reojo con sus ojos saltones y rojos, me saca la lengua menando la cola, como diciendo  “ahí nos vemos”.

Desde que Fredo vive en mi casa ya no veo telas de arañas, ni arañas tejiendo en las esquinas superiores de las paredes; las arañas se han mudado disgustada con el tuqueque de mi casa, no le hablan ni, lo miran y no van más a mi casa.

Fredo, el tuqueque de mi casa, vive feliz desde hace algún tiempo, pues hace de su vida una historia tejida todos los días en el patio, el techo y las paredes de mi casa, así vive Fredo el tuqueque de mi casa.

Maracaibo 11 de mayo de 2012 Antonio Malaver Hernández