Desde muy temprano evidenciaba su precoz, (al principio, su virtud) de
elocuencia, casi al año comenzó a balbucear sus primeros morfemas, era un
pequeña lengüita rosadita inocente y cándida tal vez, con los años ganados al
tiempo fue afilando su verbo y mensajes hasta convertirse en lo que hoy es:
"la lengua asesina". Nunca le da descanso a su actividad preferida: vilipendiar,
injuriar, intrigar, vilipendio Disfruta con un gozo morboso cada dardo que
expulsa, se afana en armar todo un falso argumento para mal poner a su
semejante, la lengua asesina no tiene descanso siempre está tramando inventando
tejiendo intrigantes vericuetos para inocular su veneno. Es sigilosa y se
acerca a cada oído que esté dispuesto a escucharla para saciar su sed de
verborrea insana La lengua insidiosa
descarga su látigo y se afana en seguir inventando cuentos infames para herir
con su ponzoña a su objetivo febril trastornada y confundida se mordió entre
los dientes y por poco muere al probar su propia poción de fotos intriga sin
fin
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