UN DÍA PERDIDO
Se me ha perdido un día de estos, que pasan tan
rápido, que ni cuenta te das que pasó, no lo encuentro en mi legado de
recuerdos; lo he buscado y nada que aparece; tendré que reportarlo cómo un día
perdido o un día extraviado (¿cómo se le dirá?).
Era uno de esos día imprecisos, casi como repetido,
pero muy bonito, con todos sus elementos completos: mañana, tarde y noche; sol
luna; sí era un día normal, nada extraordinario; pero aún así era mi día y no
lo encuentro, no sé cómo o que hacer para recordarlo o recuperarlo en mi
memoria; tampoco recuerdo su nombre, ni su número, es más, ni siquiera el mes
que lo parió. Todo un dilema, a veces pienso que me lo secuestraron a propósito
y no me di cuenta; o tal vez lo escondieron para que no me pesara tanto en la
colección almanaquera que llevo puesto.
Como todos los días, ese día me levanté temprano, fui
a un sitio que no se si era o fue, estaba o no; en fin debido a la pérdida o extravió
de ese día no me viene a la mente, ni a los recuerdos sus sucesos.
Lo que haré mañana temprano es buscar ese día
extraviado y si lo encuentro, entonces, estaré más tranquilo, pues sabré que es
y era mío, ese día tan bonito extraviado.
Lo que me pregunto ahora: dónde podré reportar ese día
pérdido, a quien acudiré que me de
orientaciones para poder recuperar mi día extraviado, el pobre debe estar
triste y solitario sin mis recuerdos en él.
TONI MALAVER
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