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martes, 14 de julio de 2015

UN DÍA PERDIDO

UN DÍA PERDIDO


Se me ha perdido un día de estos, que pasan tan rápido, que ni cuenta te das que pasó, no lo encuentro en mi legado de recuerdos; lo he buscado y nada que aparece; tendré que reportarlo cómo un día perdido o un día extraviado (¿cómo se le dirá?).
Era uno de esos día imprecisos, casi como repetido, pero muy bonito, con todos sus elementos completos: mañana, tarde y noche; sol luna; sí era un día normal, nada extraordinario; pero aún así era mi día y no lo encuentro, no sé cómo o que hacer para recordarlo o recuperarlo en mi memoria; tampoco recuerdo su nombre, ni su número, es más, ni siquiera el mes que lo parió. Todo un dilema, a veces pienso que me lo secuestraron a propósito y no me di cuenta; o tal vez lo escondieron para que no me pesara tanto en la colección almanaquera que llevo puesto.
Como todos los días, ese día me levanté temprano, fui a un sitio que no se si era o fue, estaba o no; en fin debido a la pérdida o extravió de ese día no me viene a la mente, ni a los recuerdos sus sucesos.
Lo que haré mañana temprano es buscar ese día extraviado y si lo encuentro, entonces, estaré más tranquilo, pues sabré que es y era mío, ese día tan bonito extraviado.
Lo que me pregunto ahora: dónde podré reportar ese día pérdido,  a quien acudiré que me de orientaciones para poder recuperar mi día extraviado, el pobre debe estar triste y solitario sin mis recuerdos en él.


TONI MALAVER

LA IGUANA DORA

LA IGUANA DORA

Desde muy temprano, cuando los primeros rayos de sol tocan con cariño el suelo de mi patio; de apoco a poco y a poquito va saliendo de su rinconcito la muy coqueta y pretenciosa Iguana Dora, sale de su recinto a tomar el sol y disfrutar de su calorcito, cargándose de muchas energía para continuar con su día.
La Iguana Dora vive en el tercer piso del closet de mi patio, tiene su espacio acomodado a su estilo, con ramitas y hojitas que recoge en el camino.
Después de calentarse al sol de la mañana, busca entre las ramas del rosal su desayuno habitual: un poco de hojas tiernas y una que otra flor en botón sin brotar y para finalizar se bebe un dedal de gotas de rocío; para luego ponerse a curiosear por los alrededores de mi patio,  con una actitud muy coqueta y emperifollada.
La Iguana Dora es verde iguana, pues es una adolescente de su generación que escribe poemas y rimas desde su rama favorita, donde disfruta de la luz del sol.
Cuando el astro rey se pone naranja y quiere acostarse en el horizonte, recogiendo sus rayos de luz; la Iguana Dora  va corriendo a su espacio a acostarse en su cuarto. 
Y así entre ramas, flores sol y patio trascurre su existencia la Iguana Dora, contemplando el regalo que Dios le dio

Antonio Malaver Hernández

Marzo 2015

viernes, 10 de julio de 2015

Con conciencia

Si obramos con conciencia ajustada a las normas, con base a los valores,  y con la ética  bien lúcida y transparente, no hay porque temer, ni doblegarse; estamos transitando el camino correcto, no el guabinoso y pastelero que nos denigra como seres humanos dignos. Cuando las reglas del juego  están claras y bien definidas no hay "tu tía" que valga. Y si de verdad interpretamos correctamente el mensaje que esta inmerso en las normas y nos movemos desde nuestra fortaleza interna basada en valores autenticos, no estaremos nunca en desventaja frente a la toma de decisiones o al momento de entrar u observar un conflicto. Por supuesto en el camino habrán o se encontrarán hechos que intentarán seducirnos para desviar el derrotero, pero he ahí nuestro escudo de integridad y dignidad en valores y conciencia.  Nos intentarán manipular o armar argumentos para no ver con claridad, pero la sabiduria, inteligencia y astucia nos orientarán en el proceso, pues éstas se expresan más allá de nuestras conciencia.
Por eso todos los días son para estrenar una nueva obra cargada de gentileza, amor, entrega y pasión ,  conscientes que estamos en el  camino de luz. A pesar de las adversidades y las manipulaciones de quienes no  comprenden el paradigma ético y moral.
Antonio Malaver

Una cultura de paz

Una verdadera cultura de paz se basa en los auténticos y esenciales valores que desde la conciencia y el corazón se expresan con los deseos y sobre todo con las evidencias de los hechos nobles y dignos que respaldan esos valores, una cultura de paz se desarrolla bajo las  premisas de la inclusión, el compartir, comprender, aprender, amar, dejar fluir, es importante deslastrar aquello que nos impida crecer y hacer crecer a los demas, una cultura de paz se inicia por el propio ser en paz interior. Es aprender a ser en comunidad, comprender que los momentos no siempre los dictaminamos, sino que obedecen a circunstancias necesarias para el proceso de paz. La paz se evidencia desde lo abstracto del ser interior hasta los hechos que nos permitan expresarnos en acciones que la promuevan, la materialicen y la vivencien, la cultura de paz es un valor importante para construir con inteligencia, una sociedad más justa, equitativa y que de oportunidad a todos por igual, la paz es necesaria para generar, fluir, construir y vivir un mundo más idoneo, pertinente, plausible y gentil. Los gestos que conducen a la paz son infinitos, pero auténtico y genuinos: una sola palabra, un abazo, una caracia, una mirada, un detalle, algo sencillo, algo genuido, un color, un símbolo,  amor. La  cultura de paz es un proceso que se genera en armonia y perfecta sintonía con el alma de los demás. Es Dios hablando y obrando a 5 artes de nosotros.
Antonio Malaver
03.07.2015