Iba rauda con su rumbo predestinado, marcando la ruta de su destino asignado;
Iba intensa como su energía interior, repartiendo su esencia como el mejor postor;
Iba plena de toda su energía intensa de renacer en flor;
Iba confiada llena del entusiasmo por vivir desde el amor innato;
Iba sólida desde sus raices cual roca firme desde el alma y corazón;
Iba segura de si misma sabiendo de las cosas su esencialidad;
Iba por el camino de vida, el que le toca hacer con sus pasos de pasión;
Iba desde la calmada paz que la circunda desde su alma sin igual;
Iba en la ruta luminosa para aprender con animadas intenciones
Iba pletórica, radiante, intensa llena de amor...
Antonio José Malaver Hernández
No hay comentarios:
Publicar un comentario