Se me ha perdido una musa encantada muy traviesa estaba;
últimamente iba y venía a su antojo y casi no me veía;
cuando llegaba siempre apurada me orillaba con su prisa,
me dictaba sus inventos y después se iba;
no me hablaba con su boca, solo con sus pensamientos me decía lo que le gustaba, lo que sentía y la forma de expresarlo desde la mente mia ;
luego se retiraba agotada de lo que me decía y a dormir se iba;
Tengo tiempo que no se de ella, a donde se habrá ido esta niña musa mia, que siempre me inspira, me tentaba y provocaba para escribir alguna poesía.
A veces se me escondía en la punta de la lengua y desde allí se reía;
Para despues saltar detrás de mí oreja y en murmullos me decía las cosas con las cuales ella se sentía;
No comprendo a esta musa mia que se va y se viene con una algarabía;
Es una musa traviesa, inquieta, trastocada, llena de mucha energía;
Inquieta, febril, Intesa en sus manías;
Debe estar por ahí ente las flores;
Volando escondida entre las alas de las mariposas vivas;
Entre la brisa acariciante, invisible y refrescante;
O buscando el momento perfecto para llamarme y provocarme;
Quien sabe donde estará esa musa loca mia.
Antonio Malaver Hernández
21 de junio de 2017
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