La mejor satisfacción la experimenta uno mismo cuando sabe y siente que ha hecho su mejor esfuerzo; por eso no se necesita del estimulo o reconocimiento de agentes externos para saber lo que en el fondo uno siente, desea y hace con todo el amor y gusto pues es su vocación en acción constructiva. Y esa es una de las razones por la cual estamos en este mundo y en este ahora: para servir con amor, dedicación, entrega, humildad y entereza de espíritu, alma y corazón.
Toni Malaver
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